Hace cien años, coincidiendo con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, tuvo lugar la inauguración del canal de Panamá.
Una obra emblemática de la ingeniería moderna que contribuyó a la transformación del mundo contemporáneo. Sin embargo, aunque hizo posible la unión de dos océanos, también consumó la segregación del continente en dos Américas; fue un gran logro de la ingeniería, pero también del liderazgo político, la amenaza militar, la investigación científica o la negociación financiera.