Un empresario actual es víctima de la corrupción política. Mientras, burlando las leyes del tiempo, en un castro celta se está produciendo la invasión romana.
Julio de Castro, autor y protagonista de este fantástico relato, se desliza por entre las esquinas de la Historia para demostrar lo poco que ha cambiado la naturaleza del hombre a través de siglos de existencia. El dominio del poderoso sobre el ciudadano común y la omnipresente injusticia que de forma permanente sobrevuela nuestros afanes, son ingratas constantes en la vida de los actores principales de la obra
No es fácil discernir entre la realidad y la fábula. Julio de Castro, reflejado en el espejo de Víctor Casares -ambos navegantes de altura sobre sus frágiles embarcaciones- cumplirá su venganza. Mutuamente se enriquecerán con su amistad y con la sabiduría que el mar les aporta, corrigiendo el rumbo de sus vidas para llegar al encuentro de sus respectivas verdades
La familia y el amor tardío serán, entretanto, el único bálsamo que alivie sus laceradas almas, aunque existen heridas que no podrán cerrarse jamás