En 1503, mientras Cristóbal Colón realizaba su cuarto y último viaje por el Nuevo Mundo, el sevillano Rodrigo Fernández de Santaella publicaba la primera traducción castellana del libro de otro ilustre viajero italiano: Marco Polo, quien más de dos siglos antes había residido 27 años en la C hina mongola. Para su traducción, el sevillano se sirvió de un manuscrito sículo fechado en 1493 que probablemente se procuró durante su "siciliano peregrinaje", realizado en l aúltima década del siglo XV, y que se conserva en la Institución Colombina (Biblioteca Capitular, ms. nº11 provisional de la Biblioteca del Seminario). Esta es la primera edición completa del ms.11 y de la impresión de Miguel de Eguía (Logroño 1529), una edición que por su belleza, calidad y adhesión a l aúnica realizada en vida de Santaella, la convierten en una joya bibliográfica.