La mirada íntima de Marcel Villier nos transporta a una Menorca plácida y acogedora. Esta selección de paisajes íntimos, realizados a lo largo de treinta años, nos muestra una nueva dimensión del mar, las casas y el paisaje de la isla. Las acuarelas y grabados de Villier nos llegan envueltos en una banda sonora compuesta de poemas y comentarios personales.