Estudio. La Geographia de Ptolomeo es, probablemente, una de esas obras heredadas del pasado lejano que apenas precise presentación. Forma parte de nuestro patrimonio cultural y es una de las aportaciones más admiradas e influyentes en la cultura Occidental. Escrita en el año 150 de nuestra era, y casi olvidada en el trascurso de la Edad Media, el enorme interés que suscita tras descubrirse en el Renacimiento, ilustra el fervor tributado a la cultura clásica. Dividida en tres partes, la 'primera metodológica'- cómo dibujar el escenario que habitamos-, la 'segunda informativa'- posición de numerosos puntos del Orbe conocido- y la 'tercera', una antología cartográfica formada por un mapa de todo el mundo segudio de veintiséis mapas regionales- diez de Europa, cuatro de África y doce de Asia-, desde el momento que se descubrió en Constantinopla, en el ocaso del siglo XIII, comenzó a copiarse y difundirse, primero mediante códices escritos en lengua griega, y luego, en Florencia, una vez vertida al latín en torno a 1409, en el trascurso de todo ese siglo.